El poder y la herencia de las mujeres (la pusaka)

Dicen en Yakarta, la capital de Indonesia, que la diferencia entre los minangkabau y la gente de allí estriba en el matriarcado, que se traduce en la herencia alta que reciben sólo las mujeres.

Entre lo minagkabau se reconocen dos tipos de herencia: la casa, las tierras de los antepasados las joyas y los objetos valiosos… llamada herencia alta o “pusaka”, que se transmite de madres a hijas y sólo reciben las mujeres, y la herencia baja que es la ganancia que se forja en la familia y que también pasa a los hijos, en una proporción de dos tercios para el hombre y una tercera parte para la mujer, siguiendo las normas del Islam.

Sin embargo las mujeres reciben este tesoro como un símbolo de la familia, un regalo de sus antepasados. Aunque es una herencia de uso, si quisieran podrían venderla. Pero para ellas no tiene un significado de dominio o poder. Es un recuerdo de sus orígenes y tiene un gran valor sentimental.

En las entrevistas que realizaba entre las mujeres de esta etnia no entendían que yo relacionara esta herencia con el poder que tenían. Ellas me comentaban que no les gustaba mirar el dinero cuando hace falta ayudar, así, en más de una ocasión una hermana ayudaba a su hermano con el fruto de la explotación de las tierras de la herencia recibida. Y incluso en la convivencia matrimonial eso no representaba ningún problema. Siempre había sido así…

Para las mujeres minangkabau el verdadero poder consiste en llegar a un acuerdo mutuo entre hombre y mujer en todas las decisiones importantes de la vida. Se parte de opiniones diferentes para llegar al consenso. Esta fue su verdadera enseñanza.

El poder coercitivo basado en la tenencia de bienes materiales, al que tan acostumbrados estamos en nuestra sociedad patriarcal, nada tiene que ver estos parámetros ni con el legado de esta sociedad matriarcal, generosa en sus maneras. Porque los contenidos profundos del bien común, el amor y el acuerdo mutuo sobre los que está estructurada esta sociedad, forjan una comunidad basada en el ser más que en el tener.
Entre los minangkabau lo primigenio pervive en franca sintonía con la realidad.

Pero las cosas están cambiando…

En Indonesia, con la radicalización del Islam, es el propio Estado quien intenta desplazar el matriarcado minangkabau hacia formas patriarcales. Un buen ejemplo de esta presión estatal es que en el carnet de identidad de cada persona, antes se escribía el nombre y la población de la madre para conocer el origen de una persona, pero ahora se ha eliminado el nombre de la mamá del documento, y el Estado pone énfasis en la familia nuclear y en la importancia del marido.

También, ahora, desde que el Estado Indonesio ha comenzado a pedir Registros de Propiedad de las casas y de las tierras recibidas de los antepasados, han comenzado a surgir los problemas… Hay muchos casos que el hermano de la madre, el mimi mamak, toma estos certificados sin que lo sepa la hermana, y entonces vende la propiedad sin su consentimiento. Después viene la mujer a reclamar y a intentar arreglar el problema.

Así pues peligra esta forma matrilineal de herencia alta…



Una respuesta a “El poder y la herencia de las mujeres (la pusaka)”

  1. Rosa LLanza dice:

    Hola Anna:
    Puede que el problema no estribe tanto en la línea sucesoria (matriarcal o patriarcal) sino el el concepto de propiedad privada que otorgan las escrituras. El paso de las culturas de tradición oral a las culturas de tradición escrita en la que lo escrito (y cómo lo esté) son fundamentales, deja a las personas indefensas ante el nuevo conocimiento de la ley, puesto que antes se basaban en su costumbre. Qué pasa en las sociedades en las que los bienes son comunales, por mucho que sean patriarcales, y ahora se implantan las nuevas propiedades individuales? Este problema lo intuí cuando viajé a República Dominicana, donde las propiedades estaban en pleno proceso registral. Las formas de propiedad estaban cambiando, de ley grupal y oral a ley escrita individual y esto estaba afectando a su manera de vivir y a las familias,así como al propio concepto de familia y de grupo que se había tenido hasta ese momento.
    Un fuerte abrazo
    Rosa

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