Juchitán conoce más de dos sexos

No es sólo que la bisexualidad esté muy difundida, sino que esta sociedad ofrece otros roles sexuales: el muxe y la marimacha. Pero nada es rígido en Juchitán, ni se ajusta a un molde fijo. El muxe (hombres homosexuales o travestis) puede estar casado y tener hijos. La marimacha (mujeres que se identifican con hombres y quieren a otras mujeres) puede adoptar un rol masculino, pero hay marimachas femeninas.

En Juchitán es una cuestión de honor el admitir la orientación sexual y darse a conocer. Las redes socio-económicas de los lazos familiares y entre vecinos y amigos, son vínculos demasiado estrechos para pasar inadvertida cualquier tendencia sexual. En Juchitán se acepta que la naturaleza hace algunos “así” y a otros de “otro modo”.

Los muxes, que son los homosexuales o travestis, se educan como niñas y aprenden los secretos del comercio. Gemma es costurera y hace trajes de novia y de gala. A veces tiene tantos encargos que le pide a la Virgen de Guadalupe que le de fuerzas. “Antes de los 15 años, ya sabía que era diferente… Vendía tortas de lote y pollo. Siempre digo lo que pienso, con la boca dulce y el corazón amargo. Soy, según me traten”, remata. Los muxes están socialmente muy bien considerados, pues tienen fama de ser muy trabajadores y cercanos a la madre.

Del documental “Matriarcados: Las poderosas mujeres de Juchitán”



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *