Los Minangkabau VII. La boda de Imel

“Este traje rojo que llevo es el traje de boda del Adat minangkabau. Mi enamorado y yo estamos sentados en un trono compartido, un solo trono para los dos, que significa que somos uno en cuerpo y alma.

Tengo 23 años pero ya soy viuda. Hace 5 años murió mi primer marido y hace cuatro que conozco a mi amor. Estoy contenta porque durante mucho tiempo mi hijo, la persona más importante en la vida, no tuvo padre y ahora sí.  Siento por mi marido una ternura que no había sentido antes, porque ahora se que hay alguien que me cuidará y estará a mi lado. Para mí el amor es aceptar al otro y llegar a un consenso con la pareja. La virginidad es algo muy profundo que debe hablarse en la intimidad de los novios.

Para mí el matriarcado minangkabau es el linaje materno y la herencia de la mujer. Pero los hombres y las mujeres somos iguales, no hay uno con más autoridad que el otro. Tomamos las decisiones por mutuo acuerdo, con el corazón y la razón. Aunque como nos enseña el Islám hay que escuchar la voz del marido. Tengo fe en Alá y rezo cinco veces al día, cuando tengo problemas siempre me ayuda”.



Una respuesta a “Los Minangkabau VII. La boda de Imel”

  1. Alav dice:

    Muy interesantes las experiencias que compartes, pero deberías ampliar las imágenes dentro de cada post.

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