Reflexiones sobre matriarcados

Esta frase: “En casa manda mi mujer”, que muy a menudo oímos decir a los hombres tiene un significado profundo que hay que analizar. Porque la casa es el lugar donde se toman las decisiones y se organiza la actividad. Es el “motor” desde donde se distribuye la energía para organizar la vida. Y si la familia es la unidad social que organiza nuestra sociedad, la casa se convierte en un espacio político donde se gestiona la economía y se gobierna.

En las mujeres existe un gran interés por lo cercano, ya sea lo propio o lo del grupo en el que vive. Ella establece con sus amigas, vecinas, hermanas, sobrinas, hijas… redes de solidaridad para solucionar los problemas más elementales.

En las sociedades matriarcales esta manera de actuar y este gobierno son respetados y conforman la estructura de la sociedad. A través de las asociaciones de mujeres, en Orango Grande (bijagós), se establecen redes de ayuda y reciprocidad entre ellas y para el bien de la comunidad. La sociedad está asentada en esta autoridad moral que aconseja y no en el poder coercitivo que obliga (del documental Matriarcados: “La isla de las mujeres”).

Mientras, me esfuerzo en la lectura de dos libros: “Webs of Power, women, kin, and community in a Sumatran village”, de Evelyn Blackwood y “Women at the Center, life in a Modern Matriarchy” de Peggy Reeves Sanday, e intento imaginarme como será esta sociedad matriarcal de Sumatra…



2 respuestas a “Reflexiones sobre matriarcados”

  1. M. Dolors Figueras Fondevila dice:

    Endavant Ann!! Les teves reflexions respecte del que observis a Sumatra, de ben segur que serà una informació molt enriquidora per a mi. Gràcies

  2. Lara Castells dice:

    Interessant reflexió.

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